martes, 17 de abril de 2007

Vincent de Tim Burton




Un corto reflexiovolado que da para pensar un rato.
La forma de animación, el blanco y negro y Edgar Allan Poe, son una combinación perfecta en esta obra de burton. obviamente la imaginación no se queda atrás y sigue con el particular camino que ha construido.
Un niño cualquiera con sus contradicciones, donde la demencia y subjetividad juegan el rol principal.

miércoles, 11 de abril de 2007

Buenos piratas

Hoy es un día de esos donde el hambre de acordes y ritmos despierta en mí esa perdida y extraña sensación del arte, desde temprano el aire es ideal, y el calor se sienta sobre mis infrecuentes ánimos de sedentarismo, me interno en forma virtual a contemplar de las creaciones actuales, posibles temas de debate público, investigar acerca de escritores extranjeros y nacionales, saber como marcha la música chilena, no soy un experto en el tema, ni menos un profesional, sólo me intereso en escuchar.

En este improvisado rito casero de navegar por la Internet no busco de ninguna forma obtener nuevos conceptos de vida, ni pretendo realizar un cuestionamiento a la esencia del mundo moderno junto con esas contemporáneas aberturas del ego, sino que a resumidas cuentas, hoy me quedaré en casa.

Pienso y me detengo en la última contemplación, la música, mi compañera música, mientras recurro a sus servicios se aproximan a mi unas increíbles ganas de tener entre mis manos un disco original por donde se le mire, sí, que tenga en su interior un librito a la medida con imágenes de la banda a todo color, donde cuentan cómo fue posible la creación de la música, las ideologías que rozan las letras del disco y si tienes suerte encontraras en él cada una de las canciones escritas emulando una especie de karaoke arcaico acompañado de calcomanías fosforescentes con los rostros de los integrantes, que si las dejas durante todo el día en el sol podrán darte luz artificial durante toda la noche, si todo esto parece poco contiene un sistema que es inmune a los dedos de los malvados piratas, lo cual permite que seas el exclusivo receptor del video que muestra “lo que no se vio” de la grabación del connotado disco, sí, podrás ver por tus propios ojos los chascarros, las puteadas varias, peleas y patadas, caídas al suelo, risotadas perversas, lideres déspotas, notas desafinadas, cuerdas rotas, cuartos llenos de humo verde, curaderas nocturnas, y todas las cosas que pasan cuando se hace música, y aún hay más, dentro de esta bitácora multicolor musicalmente ornamentada se encuentran los siempre bien recibidos agradecimientos. Todos estos elementos hacen de la producción musical aún más rentable para las pretensiones de cualquier compañía y de cualquier “músico” (las comillas son sólo una suspicacia propia, del acercamiento al mercado, o sea mi cuota de chaquetero… perdón, creo que todos la tenemos).

En mi afán de la posesión absoluta de un material sonoro que “no mate la música”, se levanta un muro que me impide cumplir con mis expectativas, el precio. No faltará quién se explaye diciendo que “si realmente quieres algo te esfuerzas por ello” e inundará el lugar de frases cliché, que en cierta medida a mi juicio pueden estar cercanas a la realidad… pero de ellos. La verdad es que realmente es tan barato comprar un disco pirata o bajar temas en la Internet, que los tildaría de medios ampliamente populares para la evolución o involución de la música, pues lo que hoy suena en las radios y está en la vanguardia juvenil es rebeldemente patético. A pesar de esto en cierta medida creo que las gigantes disqueras y artistas deberían agradecer a los corsarios del sonido, por acercar su música a la gente, pues gracias a esto muchos mantienen vigentes las modas y los más fanáticos después de apoderarse del “elemento prohibido” van por el original, a unos les cuesta más y a otros menos, existen aquellos que sacan los billetes azules simplemente de su inflada billetera de cuero europeo también original y también están los que peso a peso o cuota a cuota logran poseer su anhelado disco.

Entonces después de ver que el plagio musical no era del todo “malo”, realmente el sonido es idéntico en la mayoría de los casos, a no ser que la suerte te de la espalda y un vendedor tuerto te venda gato por liebre o miranda por nirvana, surgieron en mí una serie de preguntas… ¿tendrán en consideración el apoyo de los piratas las disqueras? pues los artistas son en su mayoría quienes realizan las campañas antiplagio, mientras que simplemente las grandes empresas se cruzan de brazos para esperar los números positivos al final de cada mes, lo que digo se explica simplemente con decir que cuándo se ha visto a una gran disquera quebrar, nunca, son los artistas quienes se quedan, desaparecen u optan por la salida más fácil, venderse a lo que vende.

Después de tomar conciencia del muro que me prohibía paso a conseguir lo que quería y de despertar más de alguna duda acerca de la relación del mercado negro musical con la industria autóctona, se disolvieron mis ganas de tener algo original y me conformé con mis temas que tengo en mi computador y mi roñoso, desgastado, pero fiel mp3 y decidí seguir paseándome los sábados por la feria para conversar con aquel perseguido, mal mirado, odiado y en algunas ocasiones muy carismático tuerto pirata de música, pues prefiero matar la música, como dicen, que ayudar a los mismos que seguirán haciendo lo mismo y ganando lo mismo.

domingo, 8 de abril de 2007

Pesadilla de día lunes

Era lunes de la semana pasada y me acercaba a alcanzar la locomoción que me llevaría a casa, después de un interrumpido día de estudios, me detuve como de costumbre a ojear las distintas portadas que ofrecían los periódicos del quiosco de la esquina y mi vista se estancó, pues algo llamó repentinamente mi atención, nada más y nada menos que una fotografía de la periodista de canal 13, Soledad Onetto, vistiendo una polera rosada, pantalones ajustados negros, pendrive en mano y corriendo en medio de la maratón de Santiago. El diario destacaba su “osadía” en el evento, pero obviamente la suspicaz fachada tenía otra connotación, pues en la camisa de la reportera se marcaban notoriamente el contorno de sus pezones, la bajada del titular mencionaba que la bella Sole “había matado”.

Pensé un momento el motivo de destacar el hecho, pero en ese preciso momento divisé los nuevos colores de mi micro transvalparaíso y extendí mi dedo índice para detenerla. Tras pagarle al chofer, me ubiqué en un asiento y volví a mis contemplaciones, ¿cuál era la intención informativa del titular? Por supuesto sin caer en cuestiones morales ni nada por estilo, simplemente ¿Cuál? De ninguna manera es noticia de primera página la transparencia corporal de una persona, a excepción que esa persona sea Bush, Fidel castro, Chávez, Madonna o Vivi Kreutzberger (es broma), pero no hay motivo alguno en esta ocasión, más aún si se lee completamente la noticia y ahí es donde uno se da cuenta que sólo le dedican 8 o 9 líneas a la labor esforzada de Soledad, que participaba de la carrera con una rodilla lesionada, y que realmente no era el centro del hecho noticioso, y para más remate, ni siquiera dicen el nombre del ganador de la maratón.

Entonces seguía dando vueltas en mi cabeza el acertijo del real mensaje, porque claro está que no era informar de un nuevo record mundial de un evento deportivo, ni la inaudita congregación, ni la muerte de 200 maratonistas producto del veneno para ratas que habían puesto en sus botellas de agua una nueva organización terrorista de chile, nada de eso, la noticia, es más, la portada, sólo tenía la intención de mostrar el contorno de unos senos… como diría mi padre: ¡a lo que hemos llegado!. Seguía en lo mismo y me pregunté en qué pensaba la persona con la gran autoridad de definir las portadas diciendo: “esa es la que va y debajo de esa chantamos una chica diciendo que quedo la cagá con el Don Omar”

Aún permanecía en la micro en medio de un taco, así que observé por mi ventana y se veía otro pequeño quiosco que también daba a relucir los periódicos más importantes de nuestro país y vislumbré en otro papel impreso que titulaba: “El reggaetón se tomó Santiago” arriba de una fotografía de un hombre moreno robusto, con algunas parrilladas demás. De los otros diarios, ni hablar, todos saben por instinto que hacían referencia al Transporte capitalino.

Pensé un minuto y una mezcla de vergüenza, vehemencia, impotencia y patetismo, caminó frente a mí gritándome en mi cara que cómo era posible que las únicas noticias del día LUNES (importante día) aparte del trillado tema del transantiago, sean el perreo y las tetas.

Luego de volver en mi mismo no hallé otra cosa mejor que dormir, mala idea, muy mala idea después de aquella accidentada experiencia, el resultado: una horrible pesadilla, de esas que no se olvidan fácilmente, un gordote Don Omar perreando con Soledad Onneto empezonada arriba de una micro troncal.

sábado, 7 de abril de 2007

Mutación vehicular

Confundido, hasta un poco temeroso, me encuentro con esta nueva situación que se está viviendo en las calles de nuestra región, es que esta metamorfosis rígida y repentina de la vista, está volviendo loco a mi sentido de ubicación y está siendo un verdadero atentado terrorista para mis normas anormales de estabilidad.

Cuando naces y vives en un lugar durante la mayoría de tu vida, tomas tan cotidianamente todo lo que transita a tu alrededor que si algo llegara a cambiar lo notas inmediatamente y es como si te faltase algo, un pedazo de ti, algo parecido me ocurre con el nuevo sistema de transporte metropolitano de Valparaíso (TMV).

Primero fue nuestro místico tren, ruidoso, saltarín, sucio y rayado, que fue llevado al total olvido por un copión “metro”, que rozando los límites de la modernidad francesa, aún sufre de problemas técnicos y se detiene a medio camino, cuando piensas inocentemente suplir por este medio, cualquier tipo de atraso matutino. Eso no les bastó a las autoridades de la zona con aires de europeos, admiradores de sus perfectos sistemas que funcionan perfectamente para su perfecta sociedad de mierda, pues ahora nos están quitando uno de nuestros mayores tesoros que nos diferencian de la capital del país además de la playa y los chalecos de La Ligua: el colorido de las micros.

Gracias a esta ultra chanta imitación de micros santiaguinas se están divisando una serie de maquinas identificables con números grandes y las letras de las ciudades diminutas, pintadas de colores uniformes que nos están invadiendo, sí señores, nos atacan perversamente, su pretensión mayor es desviarnos de nuestro destino, uno de los especímenes más extraños son las temidas “micros mutantes” son de características únicas en el mundo: su mitad consta de un color uniforme y la otra aún continua con los antiguos colores vivaces, a esto se suma la fusión de carteles con números que superan la centena, con los carteles específicos de antaño, pero también hay vestigios de uno de los fenómenos más aterradores y crueles del planeta, se trata de las horrorosas “rompehuesos mutantes” se dice que son las más subversivas, que se reniegan a cambiar y aún sobreviven sobre las deterioradas vías públicas porteñas, dando la apariencia de apacibles por fuera, pero todos sabemos que las apariencias engañan.

Estos nuevos vehículos, según declaraciones de los encargados del proceso de transporte, aseguran el perfeccionamiento para todas las personas en los desplazamientos que realicen diariamente y un tránsito más expedito para acelerar nuestros deberes, pero verdaderamente no lo he visto por ningún lado, tengo que rezar (es sólo una forma de decir) antes de subirme a estas micros con uniforme, porque nunca se sabe si pasarán por tu destino, y las dudas no se despejan ni siquiera preguntándole al chofer: ¿pasa por…? es que ni ellos saben donde van, en muchos casos son nuevos en el recorrido y con la mala suerte que poseemos algunos, nos tocará justo en su día de prueba y… ¡llegamos tarde¡

Parece que no hay vuelta atrás con esta mórfosis rodante, una vil imitación de santiago, sólo queda el recuerdo de aquellas micros que adornaban las ciudades de Valparaíso y sus alrededores, aquellas místicas llevadas “por cien” y esas entretenidas carreras a toda velocidad por pasajeros, pero creo que aún tenemos un consuelo, debemos cuidar lo que nos queda las únicas cosas que nos identifican, las playas y los chalecos de La Ligua, o el próximo año nos llenaremos de smog y le llamaremos marraqueta al pan batido.