Estuvo en boca de todos, y no es un programa de la tele, simplemente es un tema más que rondó por la contingencia nacional, el lamentable terremoto y Tsunami que afectó a la undécima región de nuestro país, causó más de alguna polémica dentro del mundillo político, y por supuesto que mejor momento para aprovechar de ganarse algunos votitos.
Creo que todos ya esperaban la reacción, pues al pisar las tierras movedizas de Aysén, la Presidenta fue recibida por seudo banderas negras, en su mayoría eran bolsas de basura que colgaban de un palo, pero cumplían la misma función. El malestar de la gente era notorio, cánticos en contra de la gordis, miradas furiosas, bocinazos prolongados y todo tipo de chuchadas varias que se pueden escuchar cuando estás en medio de una muchedumbre enardecida. El responsable de este acto fue el alcalde local, Oscar “udi” Catalán, cabecilla a la hora de crear este áspero ambiente de recibimiento.
Los movimiento telúricos son impredecibles, pero en ese caso, el sismo se debió a la erupción de un volcán submarino, por lo tanto se pronosticaba desde antes, una catástrofe cercana, obviamente se subestimó el tiempo, el miembro de la Unión “Demócrata” independiente, venía anunciando de manera pública este hecho hace tres meses atrás, no encontrando acogida de parte de las autoridades pertinentes.
Que mejor momento para criticar a la concerta, que mejor momento para desgarrar a la izquierda derechista de la concertación, al Partido Socialista, que de socialista nada tiene.
Es precisamente en esos momentos cuando me gustaría que todas las artimañas fachas que utiliza la Alianza para desprestigiar la labor del gobierno den resultado, para que levanten de una vez por todas a un Presidente para Chile, sí, leen bien, quizás sirva, quizás eso es lo que falta para refrescar memorias y despertar a aquellos de su pesado sueño. Aún pienso que en nuestro país tenemos una cuota de sensatez, que debería resucitar con algún cambio brusco, aunque sabemos que es la misma mierda, no hay demasida diferencia. Pero de alguna forma hay que entrar en acción, dejar de lado aquellos roces de colores, porque entre la concertación y derecha se soban la espalda, mientras la verdadera izquierda, sigue peleando por descubrir quién tiene la fórmula para la revolución... La escurria es gratis muchachos.